Taberner: «Tinc un somni pel barri, salvar la cornisa de La Torrassa»

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Hacía semanas que quería reunirme con Francesc Taberner, vecino de La Torrassa. Finalmente tuvimos nuestra cita en la plaza española de Hospitalet. Como reloj suizo, allí estaba Taberner, en punto a las 16.30,  esperando a su entrevistador/comunicador.

He coincidido con él  en algún acto municipal, también en algún pleno del ayuntamiento y poco más. Es un miembro activo de este medio digital, La Estrella. Lo digo porque hemos recibido muchos comentarios por su parte en varios apartados del digital, aunque diría que a casi todos nos ha contestado y ha dado su opinión. La verdad que todos ellos muestran gratitud y admiración hacia este medio. Esto es algo que nos da aliento para seguir y solidificar nuestro cometido.

Medios de comunicación en Hospitalet

“Nunca he recibido la llamada de ningún medio de comunicación”

Francesc Taberner. Entrevista para La Estrella. Foto Daniel Pueyo

Recibimos un comentario en una de mis crónicas, dándose a presentar donde comentaba: “Me gustaría poder colaborar en un medio social”.  Creí muy oportuno dar voz a este señor, luchador entre otras muchas cosas, que a lo largo de esta entrevista irán conociendo. La charla/entrevista, en mis cálculos, pensé que me ocuparía una hora, más o menos. Fueron tres intensas horas que se hicieron cortas. Era ver cómo desgajaba su vida poco a poco ante un simple comunicador. Es un placer que, al menos para mí, no tiene precio.

En su carta hacia La Estrella  manifestaba: “No sabía nada de ustedes, ha sido a través del whatsapp de una amiga que os he conocido. Soy una persona bastante desengañada de los medios de comunicación, tanto a nivel TV, Radio y prensa. Cada uno barriendo a diferentes intereses, pero así y todo soy suscriptor de Eldiario.es y me gusta mucho leerles a ustedes porque hacen un periodismo más real”.

Afable como siempre, nos dispusimos a tomar asiento en un lugar próximo a la plaza Española, para disfrutar de una sobremesa con unos cafés calentitos. Creo que también algo de bollería.

Me interesaba saber un poco de su biografía, sobre todo conocer su itinerario en el barrio, su relación con el mismo y la actividad actual en las que colabora. 

Está muy claro que estoy ante un señor polifacético y heterogéneo, que a los 12 años de edad tuvo que dejar sus estudios y forjarse en la universidad de la vida. Una vida arrebatada por el esfuerzo constante, por superarse y por llevar adelante una familia con todos los vaivenes de la época. Su padre era panadero, pero tristemente y por un atropello de un autobús a la altura de la zona de Sant Josep en Hospitalet, los dejó a la edad de 46 años. Fue ahí cuando Francesc, con tan solo 17 años tuvo que capitanear una familia junto a sus dos hermanas y su madre:  “No fue fácil, tuve que hacer de padre y colaborar con mi madre y la familia… ”. Añade que su abuelo fue fusilado en el campo de la bota, una zona de Sant Adrià del Besos.

Nació en la calle Mas número  127, en un “piso de pasillo”, un septiembre del año 1939. Han pasado muchos años, tantos como ochenta. “Allí vivíamos todos en armonía. La vida era libre, era una ciudad que echo mucho de menos”, recalca. Más tarde pasó a su actual barrio, al de siempre, y concretamente a la plaza Española.

Mi relación con el liceo

“Me tildaban como persona rara”

Máquina de linotipia, empresa LINOTYPE. Fuente: flickr

Era un aficionado al teatro, iba al Liceu y al Palau de la Música, en Barcelona. Algo poco usual en aquella época: “Me tildaban como persona rara, entonces trabajaba como encuadernador”. Tuvo la suerte de contar con un oficial que hizo de padre, de encarrilador de su vida y también un poco como mecenas: “Él me ayudaba económicamente, me formó como persona y me dio el oficio”. Era el señor Antonio Fernández, nunca le pidió nada a cambio y él entonces contaba con tan solo 17 años. Gracias a Antonio, pudo acudir a la academia que dirigía el señor Joan Magriñà, que fue el primer bailarín del Liceu.  Se estrenó con la compañía de Wassilief en La noche de mayo, de Rimski-Korsakov, y en Los caprichos de Oksana comenzó su relación con el Liceu. En él se mantuvo durante cincuenta años, de 1926 a 1976 con una triple función: bailarín, maestro y coreógrafo, según indica Cristina Marinero de la Real Academia de la Historia.

– Al cabo de un año dejé la encuadernación para ganar algo más de dinero y entré en la empresa Motor Ibérica y tractores (Ebro). Fueron dos años muy duros.

-Más tarde, hice un curso de aprendizaje durante un año en El Correo Catalán, que combinaba con el trabajo. Recuerdo que por aquel entonces estaba en la Rambla de Les Flors, entrando por la plaza Villa de Madrid. Me convertí en linotipista. Las linotipias eran unas máquinas para componer textos tipográficos que fundían el metal de las letras de una línea completa de texto y facilitaban la composición para posteriormente hacer la impresión de los periódicos.

Me comenta Francesc que el oficio de linotipista viene de linotype, una compañía norteamericana, formada en 1886, para comercializar la máquina Linotipia inventada por el alemán Ottmar Mergenthaler en ese mismo año. Ya como empresa, Mergenthaler Linotype se convirtió en la mayor compañía de equipamiento para impresión de libros y periódicos del mundo. El operador de la linotipia introduce texto en un teclado de 90 caracteres.

Linotype, la empresa de Ottmar Mergenthaler en 1886.

Junto con la impresión tipográfica, la linotipia era el estándar de la industria para la publicación de periódicos, revistas y carteles de finales del siglo XIX hasta las décadas de 1960 y 1970, cuando fue sustituida en gran medida por la impresión de litografía offset y la composición electrónica. El nombre de la empresa y máquina, Linotype,  proviene del hecho de que produce una línea completa de tipo de metal a la vez, lo que representó una mejora significativa sobre el estándar anterior, es decir, manual, en el cual la composición tipográfica letra por letra se realizaba usando una vara de componer y cajones de letras. “No podías equivocarte, había que estar muy atento. Si te equivocabas, se tenía que hacer de nuevo toda una línea”, apuntilla Francesc.

Además de El Correo Catalán estuve en La Vanguardia, en El Noticiero Universal, El Diari de Barcelona y La hoja del lunes.

¿Qué le diría a Hospitalet si tuviera un altavoz por el que le escuchara la ciudadanía?

-Sobre todo el incivismo consentido por el Ayuntamiento. Hay un incivismo “sense cap ni peus”, sin cabeza ni pies,  es decir, sin plan alguno.

– En el 2004 se creó la Plataforma de la plaza Española, con el ánimo de hacer una plaza más cívica. Puedo comentar que había dos bares con tres mesas, y con el paso del tiempo llegaron a haber ocho mesas de cuatro, cinco y hasta seis personas. 

-Fue una lucha muy fuerte del distrito 2. El regidor era el señor Francesc Belver. Más tarde siguió la lucha con el señor Husillos, Cristian Alcázar y ahora una tal Olga.

¿Cuál era el objetivo de la lucha de la plataforma?

-Sobre todo la convivencia, y por ende el civismo y respeto a la normativa de las ordenanzas municipales. El señor Belver prometía el control del ruido, la vigilancia hasta las cero horas y los fines de semana.

¿Y entonces?

-Nos dicen, hace ya 8 años, que está en estudio -sonríe- modificar la normativa con tal de mejorar, pero la plaza Española es un campo de fútbol. Por cierto, pusieron agentes cívicos, y los niños se reían de ellos.

¿Cuál sería el objetivo por el que luchan?

-Más que nada, sería conseguir un espacio verde. Hacer un parque en la zona de la Fecsa y el Castell de Bellvís, que es la última zona verde de la Torrassa.

– Por otro lado, pedimos hablar con Cristian Alcázar y le dije que era un mercenario (interés por poder y su propia economía). Me comentó que respetaba mi opinión.

Taberner en la entrevista concedida a La Estrella

Castell de Bellvís

¿Qué me dice de la plataforma de Defensa del Castell de Bellvís?

-Buscamos que el Castell de Bellvís no caiga. El único patrimonio histórico que está en pie. Menos mal que ahora ya no lo pueden tirar abajo, y nos gustaría convertirlo en  un espacio lúdico. También se está luchando por la cornisa de la Torrassa, que es donde está la Fecsa y los silos del pont d’en Jordà o pont de La Torrassa. 

El pleno de Hospitalet

¿Qué le parece que se haga el pleno por las mañanas?

-Es una forma clarísima de que no vaya nadie, y de que la opinión de la gente y la parte de la sociedad y vecinos de Hospitalet que iba, ya no estorbe. Están tan seguros de su poder, que si vas al pleno hay caras muy curiosas…  La oposición hace un papel muy triste.

¿Dónde queda la democracia en esta ciudad y qué puntuación le daría del 1 al 10?

-Con mucha voluntad le daría un 4, y lo peor es que con su actuación lo que les importa es no informar. De hecho lo único que informa en esta ciudad es el tebeo…

¿Tebeo?

– Sí, me refiero al Diari de L’Hospitalet. Yo le llamo tebeo. Es un tebeo donde se promociona el partido socialista de Nuria Marín.

El TBO es el nombre de una revista española fundada en 1917 y definido por la RAE como publicación infantil o juvenil cuyo asunto se desarrolla en series de dibujos.

¿Va a los plenos, los entiende?

-Suelo ir, y no los entiendo. Aprueban lo que han decidido y no sabes nunca de dónde viene. Yo estoy y pienso: ¿Qué hago yo aquí…? Si está el pescado vendido…

¿Qué le diría a la alcaldesa Núria Marín?

-Hola Nuria, escucha al pueblo, te has olvidado de él. Se ha olvidado. No hay  espacio para la población, no hay espacios verdes, tan solo viviendas. Nuria, ¿no sería mejor ganar espacios verdes en esta ciudad tan masificada y cesar la construcción salvaje y plena de interés económico?

-Ahora eres una gran triunfadora, pero la historia no te verá así, porque has destrozado los espacios públicos y solo has hecho viviendas.

Francesc Taberner en la plaza Española de Hospitalet, detrás edificio que perteneció a CNT

¿Cómo le gustaría ver la plaza Española y los alrededores?

-Tranquila, respetuosa con la gente, humanizada. El drama de esta ciudad comenzará, como cada año, a partir del día 22 de junio, porque los padres no tendrán el espacio verde necesario para que los niños puedan disfrutar del recreo y el juego.

¿Cuál es su deseo final para el barrio en el que vive desde hace 80 años?

-Que el barrio se recupere: que recupere la cornisa de La Torrassa, el Castell de Bellvís, el espacio verde de la Fecsa donde se pueda crear un espacio lúdico y formativo para el barrio, sin destrozar edificios ni su interior. Tengo un sueño para el barrio: salvar la cornisa de La Torrassa. Sería mi sueño…

-Nada más que añadir. 

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