Competir, cooperar, disfrutar

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Crònica de la setmana del 17de febrer

Esta semana pasada se han presentado algunos datos de la actividad realizada durante 2019 por Gornal Activa, el centro municipal de apoyo a empresas y emprendedores. El Ayuntamiento ha ofrecido pocas cifras, poco rigurosas e incompletas:

  • 652 personas han mejorado sus competencias, un 48 % más que en 2018.
  • 55 acciones formativas, no se sabe cuántas más que en 2018.  Eso sí, la satisfacción es un 9,39 % en una escala de 1 a 10 (¿?).
  • 50 acciones para “subir el nivel competitivo del empresariado de la ciudad”.
  • Una “veintena de empresas” se ha beneficiado también del programa L’H Forward de apoyo a la innovación.
  • Y ninguna cifra para hablar de los programas de mentoring y coaching puestos en marcha en 2019.

Eso sí, el título y el subtítulos bien claritos y rimbombantes: Gornal Activa, “referente en acciones de apoyo a las empresas”, “actor de referencia que colabora en mejorar su competitividad”.

La Col·lectiva: filosofía de la cooperación

Esta semana también se han celebrado unas Jornadas de Cultura Cooperativa, organizadas por La Col·lectiva – Ateneu Cooperatiu de L’Hospitalet, un “espacio de encuentro entre entidades públicas y privadas para impulsar y apoyar la economía social en la ciudad, la creación de empresas cooperativas y la generación de ocupación más estable, arraigada y comprometida con el territorio”.

El viernes tuvo lugar una mesa redonda en la que participaron representantes de medios de comunicación cooperativos como Alternativas Económicas, El Salto Diario,  La DirectaLa Marea. En la fila 0 se encontraron representantes de medios locales como L’Hora Rebel, La Perifèrica y la Estrella, y periodistas locales como Montse Santolino.

De izda. a dcha.: Patricia Requero (El Salto Diario), Gemma García Fàbrega (La Directa), Ana Vallina (La Col·lectiva), Manolo Ballesteros (Alternativas Económicas) y Magda Bandera (La Marea). / Estrella LH

Durante el acto quedó patente que el modelo cooperativo ofrece ventajas que no poseen los medios periodísticos tradicionales: libertad frente a decisiones decididas en despachos de cristal, pero opacos, como reconoció Magda Bandera, directora de La Marea y ex periodista en La Vanguardia; y una gran flexibilidad, que permite trabajar a las cuatro de la mañana si uno así lo desea, como expuso el gerente de Alternativas Económicas, Manolo Ballesteros.

Entre los mayores inconvenientes que salieron a relucir, destacan dos: la precariedad laboral, con sueldos en torno a los 1.000 euros; y la autoexplotación, esto es, personas que realizan muchas más tareas que investigar y escribir, como empaquetar, limpiar, organizar asambleas, llevar las cuentas de la cooperativa, etc.

Entre los retos de estas publicaciones, sobresalieron tres: la financiación, la distribución y el impacto de lo publicado en el resto de la sociedad. En el primer caso, la mayoría se financia a través de suscripciones, que rondan entre el 60 % y el 70 % del total de ingresos. En este punto se vio que algunos medios son más restrictivos a la hora de aceptar publicidad de empresas, bancos y partidos políticos, mientras que otros aceptan dichos ingresos, siempre y cuando no condicionen su línea editorial.

En cuanto a la distribución, quedó claro que los ingresos obtenidos por esta vía no resultaban rentables pues, según indicaron, sólo dos empresas controlan la distribución en nuestro país, y estas aprovechan la circunstancia para fijar las condiciones, muchas veces poco transparentes.

En cuanto al impacto social de las informaciones difundidas por los medios invitados, se reconoció que muchas veces se habla para las personas que ya comparten la línea editorial del medio, y que el desafío reside en ser “profesionales en el fondo y militantes en la forma”, según la directora de La Marea. Ella misma más adelante añadía el reto de que las informaciones lleguen a más personas: “A veces nos ponemos tan elevadas que no conectamos”.

L’Hospitalet, ¿hasta cuándo sin medio de comunicación independiente?

Al acto del 21 de febrero también acudieron tres medios de comunicación independientes de L’Hospitalet –los medios municipales también, pero para cubrir únicamente el acto-:

  • L’Hora Rebel, un blog cuya finalidad es convertirse en un medio de expresión de los movimientos populares, y abierto no sólo a periodistas militantes, sino a toda la ciudadanía, según explicó Roger Jiménez.
  • La Periférica, una revista digital cuyo origen se sitúa hace tres años, a raíz de una jornada sobre La revancha de las periferias, y que desde octubre de 2019 busca explicar lo que ocurre en la ciudad desde el análisis y el rigor bajo el paraguas del Centre d’Estudis de L’Hospitalet, como expuso Ignasi Escudero.
  • L’Estrella, un medio de comunicación digital nacido el 15 de septiembre de 2018, Día Internacional de la Democracia, con el fin de ofrecer una información contrastada y plural sobre la ciudad, y promovido por la asociación Foment de la Informació Crítica de L’Hospitalet.

El principal problema de estos medios de comunicación locales reside en la falta de financiación, algo que impide ofrecer información continuada y de mayor calidad. Ante este panorama, salió a relucir la idea de montar una cooperativa de medios de L’Hospitalet, algo que los presentes ni afirmaron ni negaron.

Las Jornadas de Cultura Cooperativa continuaron el sábado, en esa ocasión con el sector de la música como telón de fondo.

Un día después se celebraban las principales rúas y actividades el Carnaval, que volvieron a llenar las calles de música, colorido y creatividad. Quién sabe, igual es mejor disfrutar, seguir disfrutando. Si ayer pensábamos en Navidad, hoy ya estamos en Carnaval, y mañana será Semana Santa. Y así se nos pasa la vida, sin saber adónde vamos ni hacia dónde nos quieren llevar.

Un grupo de personas disfrazadas en el barrio de Sant Josep delante de una sucursal bancaria. / Estrella LH

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