Regalamos nuestro tiempo

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Ricardo Barot es director de la asociación Nargó, licenciado en Administración y Dirección de Empresas y diplomado en Magisterio.

El plan de ese finde no era jugar un partido de fútbol. Tampoco era ir a la bolera, o una excursión, o un FIFA. Nada que ver con este tipo de actividades que solemos organizar con los chicos de la asociación juvenil Nargó. La actividad de este fin de semana consistió en ir a colaborar con el Gran Recapte.

Podéis imaginar la cara que se les quedó a los chicos cuando les planteamos el plan. Pero con esta actividad ni se discute, ni hay consenso, ni democracia que valga. Las demás actividades admiten sugerencias, cambios y matices. Pero en este caso, se trata de ayudar a los demás. Y en Nargó tenemos claro que, para que mejore nuestra sociedad, cada uno tiene que poner su granito de arena. Así que blindamos el viernes y el sábado para que el máximo número de chicos de la asociación se comprometieran a cubrir las horas de recogida de alimentos que nos asignó el Gran Recapte en tres supermercados de l’Hospitalet del Llobregat. Y como nos coincidió con los exámenes a la vuelta de la esquina, ya teníamos el plan. Estudio y solidaridad.

Bachillerato y universitarios estuvo cubriendo las horas del viernes en los tres supermercados. Joan, futuro estudiante de medicina, vino con Alfonso, que se decidió a colaborar enseguida y que animó a su amigo Oriol. Nico, de 1º de Bachillerato, también animó a Gabriel para que echara una mano. Gran equipo de Bachillerato, que estuvo dándolo todo hasta las nueve de la noche.

El sábado fue diferente. Cubría esas horas la ESO y un grupo de jóvenes promesas de 6º de primaria. Al no tener suficiente gente en la asociación para atender las horas comprometidas, les dijimos a los chicos que animaran a sus amigos a ser solidarios. La respuesta fue positiva. 25 chicos de 2º a 4º ESO estuvieron recogiendo alimentos todo el sábado por la tarde.

Demasiada gente les respondía que ya habían colaborado por la mañana o en otro supermercado. Sin embargo, no eran pocos los que sí colaboraban generosamente con esta iniciativa. A Ricardo se le acercó una señora con su bolsa de la compra y le pidió que se la guardara mientras volvía a entrar para así colaborar. De lo contrario, me habría ido con mal cuerpo, le confesó al dejar su segunda compra para el Gran Recapte. A Jezaed, Jonatan y Gabriel de 3º ESO les preguntó a bocajarro un hombre de mediana edad que qué estaban haciendo con esos petos puestos. Trataron de explicarse como pudieron. Este señor, muy simpático, les contestó que no tenía mucho, pero que iba a colaborar. Mientras pagaba en caja nos dijo que las cervezas eran para él. Y después de felicitarnos, nos dejó un buen cargamento, de los más generosos de la tarde, para el Gran Recapte. Acabó regalándonos un abrazo a cada uno.

Otro señor de edad más que madura nos contestó, después de que le pidiéramos que colaborara, que no podía, -de verdad, insistió. Al ver la cara de los chicos, sacó lo que le quedaba en el bolsillo. -Ya no me queda nada más. Y Guille y Vicens se metieron en el supermercado dispuestos a comprar lo que dieran de sí esa cantidad. ¿Sirve un paquete de sal?, me preguntan. Les sugiero que mejor leche, pero me dicen que no llega. Entonces la cajera les dice, poned la sal y la leche, que lo que os falte lo pongo yo. Aportaron su parte las jóvenes promesas de 12 años, encantados de pedir ayuda para los necesitados. Y es que resulta fácil exigir algo que cuesta cuando ves que los mayores también lo están haciendo.

Si algo nos ayuda a ser mejores personas, es regalar nuestro dinero, tiempo y ayuda a los demás. Y si algo tiene la gente joven, es pasión por grandes ideales.

Jóvenes del Club Nargo que participaron en el Gran Recapte en L’Hospitalet / Club Nargo.

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