En sus marcas: Comienza la carrera hacia el 26M

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Los actos electorales se han sucedido este fin de semana a lo largo de la ciudad. En la imagen, uno de ERC ante L'Harmonia.

Vuelta al circo electoral. El viernes pasado a medianoche se dio el pistoletazo de salida a la campaña electoral de las elecciones municipales en L’Hospitalet, a las que concurren nada más y nada menos que 17 candidaturas. Diecisiete mensajes diferentes, diecisiete maneras distintas de ver la ciudad -aunque, en la práctica, muchas de ellas coinciden; veremos cómo afecta la fragmentación al resultado final y si beneficia a los socialistas, como parece indicar todo-, diecisiete proyectos diversos y un montón de mensajes, propuestas e ideas que irán volando de aquí para allá a lo largo de los próximos días. Habrá que ver quién hace llegar mejor ese mensaje a los vecinos y vecinas para llevarse el gato al agua el día 26.

Por lo pronto, la primera gran oportunidad que tuvieron los candidatos -o, al menos, los que tienen representación actualmente en el Pleno- para explicarse fue el pasado miércoles en la Tecla Sala, mediante el debate organizado por Foment de la Informació Crítica y el Espai de Ciutadania. Una cita a la que, como ya debéis saber, faltó nuestra alcaldesa con la excusa de asistir a la ejecutiva del PSC tras hacerse público que Miquel Iceta, su primer secretario, presidiría el Senado. Marín, que interpuso el partido a la ciudad, no obstante, tiene sobre la mesa la invitación que le ha hecho FIC-LH para que acceda a participar en un debate organizado por la misma entidad en el que pueda confrontar sus ideas con la oposición y con profesionales de la información.

Sea como sea, la alcaldesa parece preferir otro tipo de medio para hacer llegar su mensaje a los ciudadanos. Los ha bautizado como ‘LH Chat’, y se trata de encuentros con vecinos en cada uno de los barrios para explicar qué quiere hacer con la ciudad y escuchar las demandas y peticiones de los mismos. El funcionamiento es simple: diferentes mesas con miembros de la candidatura socialista que escuchan y explican. «De esta manera, los ciudadanos podrán hablar directamente con los candidatos sobre aquello que les preocupa, hacer propuestas y consultar cualquier cuestión sobre su barrio», afirman desde la candidatura hospitalense del PSC.

Un estilo muy característico de Marín, que se mueve con desenvoltura en el tú a tú con el vecino, pero alejado del contraste y la crítica con otras ideas que se le exigiría a cualquier candidato. Debatir de tú a tú con otra persona que tiene muchas cosas que decir sobre la ciudad -un alcaldable de otro partido- y que no solo se acerca para saber cuándo le instalarán una rampa en su calle para que pueda subir el carro más fácilmente -un vecino o vecina cualquiera; muy legítimo, por otro lado-, y que le da igual si la densidad demográfica es X o Y. Y con la participación de periodistas que moderen y hagan las preguntas adecuadas.

Los candidatos proponen

Sea como sea, el miércoles día 8 tuvo lugar en la Tecla Sala, como ya hemos comentado, un ejercicio democrático sano de intercambio de ideas. Pese a que, ya sea por el formato o por la voluntad de no hacerse más daño de la cuenta, hubieron pocas -por no decir nulas- interpelaciones entre candidatos, salieron a la palestra temas interesantes que cabe destacar en las próximas líneas de esta crónica semanal.

Pero antes de empezar con lo que se dijo en los cinco bloques, repasemos una vez más, para los que acaban de sintonizar, la alineación del debate:

Fueron ocho candidatos de formaciones con representación en el Pleno durante este mandato o de nuevas listas que se presentan el 26M con actuales regidores entre sus integrantes. De menor a mayor, asistieron Ariadna Velando -CUP-, Emma Núñez -Alternativa d’Esquerres (AELH), que fueron de la mano de los cuperos en 2015 y ahora presentan proyecto propio-, Jordi Monrós -que sigue liderando el espacio neoconvergente con Junts per l’Hospitalet, la marca que impulsa Carles Puigdemont desde Bélgica-, Sonia Esplugas -por el Partido Popular-, Antoni Garcia -candidato de ERC-, Ana González -que encabeza la lista de l’Hospitalet En Comú-, Miguel García -candidato de Ciudadanos-, y Francesc J. Belver -número 2 de la lista del PSC-. Fallaron: Pedro Alonso, ex del PP y ahora cabeza de lista de la formación Fuerza Ciudadana, y Rafael Jiménez, regidor y líder de Izquierda en Positivo.

Bloque 1: Las entidades del Tercer Sector

El primer bloque del debate estuvo muy centrado en la tarea que llevan a cabo en la ciudad las entidades del Tercer Sector, que para todos los candidatos presentes son un activo de la ciudad. No obstante, desde la oposición se destacó que cumplen una labor que tendrían que cubrir el Ayuntamiento, en palabras del candidato de Junts per L’Hospitalet, Jordi Monrós. En esta línea se posicionó el candidato de ERC, Antoni Garcia, que remarcó que estas entidades «conocen mejor la realidad de L’Hospitalet y son un pilar básico para luchar contra la pobreza». Por este motivo, García ve necesario crear una «ventanilla única» para que el Ayuntamiento coordine mejor sus políticas con estas asociaciones -la cuestión de la ventanilla única para las entidades de la ciudad fue un leitmotiv de la jornada; no es extraño, puesto que el debate estaba organizado por el Espai de Ciutadania, la plataforma que engloba a muchas entidades del municipio-.

La sala de actos de la Tecla Sala se quedó pequeña para vecinos y periodistas / L’Estrella

En este sentido, la oposición pidió introducir más «cláusulas sociales» a la contratación pública, aunque el número 2 del PSC, Francesc J. Belver, reconoció que la ley hace cada vez más «complejo» añadir este tipo de condiciones a los contratos públicos. Sea como sea, Belver regaló uno de los titulares del debate, cuando a este respecto prometió que el PSC trabajaría para crear una oficina de atención y apoyo a las entidades, «para que reciban ayuda administrativa y se liberen para llevar a cabo su trabajo».

Por su parte, el alcaldable de Ciudadanos, Miguel García, propuso un plan estratégico de subvenciones para las entidades, una postura similar a la de la candidata de los comunes, Ana González, que defendió que el consistorio les dé más apoyo.

Bloque 2: L’Hospitalet y la participación

Y vamos con el segundo bloque, relacionado con la participación y que tuvo una continuidad con respecto al primero en lo que respecta a las entidades. Aquí tuvieron su minuto de gloria las candidatas de la CUP y Alternativa d’Esquerres, Ariadna Velando y Emma Núñez, que defendieron la necesidad de llevar a cabo consultas ciudadanas para hacer efectiva la participación de los hospitalenses en la gobernanza local. «Se han de celebrar consultas y que la ciudadanía participe», señaló Velando, mientras que Núñez añadió que es menester llevar a cabo un «trabajo de empoderamiento» con los ciudadanos en este sentido. Además, abrió el melón de la reforma de los actuales Consejos de Distrito y Consejo de Ciudad, a su juicio «poco participativos».

De hecho, todos los candidatos -excepto el número 2 del PSC- defendieron que es urgente reformar estas dos instancias municipales. Monrós y Garcia reiteraron la necesidad de «reformarlos», puesto que, como valoró Esplugas, «es una vía unilateral en la que no se puede participar» -«parece una reunión de la agrupación socialista», describió-. González lamentó que se tratan de «reuniones informativas» en las que el gobierno municipal informa de lo que hace. Una política de hechos consumados que da a entender, explicó García de Ciudadanos, que el PSC entiende la participación «como un mero trámite». «El PSC tiene mucho que callar con la transparencia», atacó el líder naranja.

Belver salió al paso de todas estas críticas y defendió la labor de su gobierno, del que dice que ha recibido en los últimos tiempos más de 10.000 propuestas de vecinos y vecinas en «muchos» procesos participativos que ha puesto en marcha el Ayuntamiento, del que destacó las buenas notas que saca en este ámbito en el examen al que es sometido por Transparencia Internacional.

En este bloque, además, se puso de nuevo sobre la mesa la necesidad de crear una ventanilla única para que las entidades se vean liberadas de innumerables trámites burocráticos que limitan su acción.

Bloque 3: El meollo del asunto (alquileres y paro)

Quizá el tercer bloque es el que más interés suscita hoy en día a los vecinos de la ciudad. En él se abordaron cuestiones como la exclusión residencial, los altos alquileres y el paro. Pocas sorpresas entre las medidas anunciadas por los candidatos, aunque interesantes de comentar. Ahí van unas cuantas:

La CUP propuso expropiar vivienda vacías de grandes tenedores y procedentes de ejecuciones hipotecarias, mientras que anunció que defenderá que se introduzcan criterios para que se valore a los mayores de 45 años en paro en los planes de ocupación y en la contratación pública.

AELH soltó que impulsará una moratoria de 2 años de construcción de obra nueva y alertó de la «brutal» subida del alquiler.

Monrós, con un discurso que pareció romper amarras con el pasado convergente -ver bloque 4, sobre el PDU y la participación vecinal, para constatar esta afirmación-, comenzó su intervención en este bloque deseando que «todo el mundo tenga un techo bajo el que dormir». Para ello, propuso llevar a cabo una detección masiva de pisos vacíos en la ciudad y crear un centro para la emergencia social, además de decir que se han de dar ayudas a las empresas para que contraten a parados de más de 45 años.

El republicano Garcia expuso que impulsará un pacto de ciudad para luchar contra la pobreza, para, en palabras suyas, «pasar de la ciudad de las piedras a la ciudad de las personas», en referencia al ímpetu constructivo que caracteriza al actual gobierno. Además, prometió «mano dura» contra las entidades financieras que tengan pisos vacíos y aseguró que impulsará la actividad de los polígonos Pedrosa y de la Carretera del Medio.

Esplugas, por su parte, lamentó que L’Hospitalet es actualmente «una ciudad para ricos», haciendo referencia a lo que definió como «alta presión fiscal y superior a la de las ciudades de su entorno». Propuso más dotación económica para combatir la exclusión y planes de ocupación para mayores de 45 años sin trabajo.

(A estas alturas muchos se estarán dando cuenta de que los candidatos parecían todos de izquierdas, a tenor de las promesas; veremos cómo se traduce esto a partir del 26 de mayo).

Miguel García ve necesario crear «un parque público de vivienda asequible» y que, en materia de pobreza y exclusión, «la derecha y la izquierda se han de poner a trabajar juntas». Completó su discurso criticando al ‘procés’, lo que le supuso algunos abucheos desde el público. «Si en vez de estar con el ‘procés’ se hubiera trabajado en esto…», afirmó.

Belver cerró el turno de palabras con una sentencia que, no por cierta dejó de sorprender al personal. Y es que los Ayuntamientos no tienen muchas competencias en estos ámbitos. Es decir, que a nivel municipal poco se podría hacer para solucionar cuestiones relacionadas con la pobreza o la vivienda. Eso sí, aquí hizo un llamamiento para una conjura metropolitana que combata estas problemáticas con una óptica que vaya más allá de las fronteras municipales.

Bloque 4: Y llegó el gordo (PDU y urbanismo)

El cuarto bloque del debate se dedicó al urbanismo, una preocupación cada vez más creciente en una de las ciudades con más densidad de población del continente. De hecho, esta última frase -que ha hecho tanto o más fortuna que la de la ciudad «a dos velocidades»- fue repetida como un mantra por todos los candidatos de la oposición. Incluso algunos fueron más allá y propusieron, directamente, el «decrecimiento demográfico», como es el caso de Velando, de la CUP. «La ciudad ha de contar con más espacios verdes y decrecer demográficamente para ganar calidad de vida», justificó.

Sobre el Plan de Desarrollo Urbanístico Granvía-Llobregat, tanto CUP como AELH lo tildaron de «especulativo», y abogaron por consultar a los vecinos para abrir un debate sobre qué modelo de ciudad quieren. Por su parte, Monrós apoyó que se dé la voz a los vecinos -lo definió como «indispensable»- y se desmarcó algo de su posicionamiento favorable a este plan urbanístico. «Es una buena herramienta, siempre que responda a lo que quiere la ciudadanía», zanjó.

Garcia también abogó por crear más zonas verdes y criticó el PDU, el cual ha recibido dos mociones en contra en el Parlament pidiendo su paralización -y remarcamos eso de «pidiendo», puesto que el Govern, en el que participa ERC, por cierto, ha hecho bueno aquello de «ante el vicio de pedir, la virtud de no dar»-. Además, creyó conveniente incorporar la zona de Cal Trabal al Parc Agrari del Baix Llobregat.

A su vez, Esplugas lamentó que la densidad poblacional perjudica a los vecinos y aireó de nuevo aquello de las dos velocidades con la siguiente afirmación: «Tenemos dos realidades en la ciudad; un norte masificado y un escaparate para la galería en el sur». Rememoró y puso como ejemplo negativo de este furor urbanístico el malogrado pino de la Remonta, un árbol de dos siglos de vida que falleció al ser trasplantado de su ubicación original a otra diferente ante el avance de los pisos construidos en la Remonta.

González tildó de «irresponsable» querer construir más viviendas sin acompañar de servicios públicos y provocando, a su vez, un aumento en la densidad poblacional. También dedicó un momento a lamentar las talas de árboles llevadas a cabo últimamente por el consistorio en diferentes puntos de la ciudad y optó por la necesidad de impulsar una consulta ciudadana para decidir el futuro del municipio, que ahora pasa por el sur del mismo y el PDU.

García no aportó argumentos muy diferentes a los anteriores, avisando que no se puede volver a la «explosión demográfica» de mitades del siglo pasado porque «ya se sabe a dónde lleva». Sobre el PDU, lo puso como ejemplo de las «pocas ideas» que tendría un PSC que no varia su «modelo especulativo».

Belver, para acabar, dijo que «somos los que somos» y defendió que en los últimos años e han aumentado los metros cuadrado por habitante de zona verde -de 2 a 6 entre 1996 y 2019-, y que el futuro es llegar a los 10 por vecino.

Bloque 5: Barra libre

El último de los bloques del debate estuvo dedicado a cuestiones variopintas y a preguntas que formulaban las entidades a los candidatos. Destacó la que se hizo en relación a la pluralidad de los medios de comunicación públicos y la posibilidad de eliminar la publicidad en los mismos, así como se hizo con TVE con Zapatero. Una pregunta que suscitó dudas entre los candidatos y murmullos de desconcierto entre los presentes, tras la no respuesta inicial de los candidatos. Sea como sea, y pese a que los candidatos pusieron más énfasis en defender la necesidad de tener unos medios municipales plurales, algunos como la candidata de la CUP dijo que prohibirán que casas de apuestas se anuncien en ellos. Otros, como Monrós, Garcia o González, abogaron por un estatuto para los mismos medios y por la vuelta de Ràdio L’H, así como Esplugas. Belver, por su parte, respondió que el reglamento de los medios fue aprobado en Pleno por todas las fuerzas políticas y zanjó la pregunta. «Yo no daré mi opinión», dijo.

El Pactómetro

Otra de las preguntas interesantes de el último bloque tuvo que ver con los pactos post electorales. Como resumen, y teniendo en cuenta las respuestas, podemos decir que el PSC lo tiene pero que muy bien para revalidar alcaldía, y además con tranquilidad. En este punto, hubo tres tipos de respuestas:

-Bloque independentista: La CUP, Junts y ERC aseguraron -unos con más ímpetu que otros- que no pactarían ni con la extrema derecha, ni con «los partidos del 155″. La CUP, además, con ninguna formación que no sea de izquierdas y feminista.

-Frente de izquierdas: Aquí podríamos incluir a AELH, que pese a hacer un discurso similar no cerró la puerta a un posible frente de izquierdas». Aquí podemos incluir también a L’Hospitalet en Comú y, en parte, al PSC, que priorizó llegar a acuerdos con partidos de izquierdas.

-Frente anti independentista: PP y Cs; los mismos argumentos que los del primer bloque, pero al revés. Aquí, Cs abrió un poco mas la puerta y se mostró favorable para pactar con partidos que tengan un buen programa para los vecinos.

Sant Josep abre fuego

Pese a que la semana ha estado monopolizada por el inicio de la campaña electoral y el debate del miércoles pasado en la Tecla Sala, hay que destacar que este fin de semana se han celebrado las fiestas de San José, las primeras del calendario de los barrios y que suceden a las de Primavera. Los vecinos y naturales de este barrio, entre los que me encuentro, han podido disfrutar de actividades para todos los públicos, paraditas con tiendas, pasacalles e incluso una ruta de tapas. Un variado programa que ha llegado a su fin un los tradicionales fuegos artificiales con los que hemos despedido el domingo.

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