Dime tus prioridades y te diré quién eres

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Marcarse las prioridades como ciudadano, uno de los retos del ser humano contemporáneo / Freepik Diseñada por ijeab

El 2019 ya ha arrancado y, si es cierto lo que decía el viejo sabio Sócrates de que una vida sin examen no merece la pena ser vivida, entonces no estaría de más dedicar unos minutos a reflexionar sobre nuestras prioridades para este año. Como periodista, no me refiero únicamente a nuestras preferencias a nivel personal, familiar o laboral, sino sobre todo a nivel público o ciudadano.

¿Qué estoy dispuesto o dispuesta a hacer para que mi ciudad sea algo más habitable, más creativa, más justa, más humana?

Este ejercicio mental puede dar algo de pereza e incluso miedo, pero negar la dimensión pública que todos tenemos como seres sociales que somos supone dejar de lado una faceta imprescindible para un desarrollo personal equilibrado.

Igual nos tendríamos que obligar a elaborar unos presupuestos cada año, donde indicáramos la cantidad de dinero y tiempo qué estaríamos dispuestos a dedicar a nuestros proyectos: 3 horas a la semana de deporte, 4 al inglés y 5 a una entidad del barrio, por poner un ejemplo.

 

Lo que sabemos y no sabemos que se hará con nuestro dinero: los presupuestos de 2019

El equipo de Gobierno presentó el presupuesto municipal para el año 2019 en el último pleno de diciembre y, de este modo, nos indicó sus prioridades para los próximos 365 días del año. A la espera de que se cuelguen los presupuestos en la página del Ajuntament que corresponde y repasar lo dicho en el acta del pleno de diciembre, el equipo de prensa del Consistorio nos cuenta en una nota que los hospitalenses manejaremos unos 247,9 millones de euros.

En el capítulo de ingresos, se nos dice que el 59% son propios, aunque no se detalla exactamente qué proviene de qué tasa o impuesto. En el de gastos, se destaca que el 68% corresponde a “políticas de reactivación económica y ocupación, inclusión social, educativas, culturales y ambientales, de seguridad y de fomento de la convivencia y la participación”. Tampoco se nos dice cuáles son las cifras totales destinadas a cada partida, sino las cantidades en que han aumentado, interpretamos que en comparación con los presupuestos de 2018, cosa que tampoco se explicita en ningún momento. En la nota tampoco se nos dice qué grupo político ha votado a favor, en contra o se ha abstenido. Muy interesante este ejemplo para explicar la diferencia entre noticia y propaganda, ¿entre noticia y fake news?

Los medios públicos de L’Hospitalet nos informan un poco más. Estos presupuestos se han aprobado con los votos a favor del Gobierno, la abstención de los dos concejales no adscritos del Partido Popular y los votos en contra del resto de la oposición. Y añaden “con el gasto social como prioridad”, algo que no se puede deducir de lo expuesto en el texto, por los motivos comentados más arriba.

Nos quedamos sin saber cuáles son las auténticas prioridades del PSC de L’H para 2019, al menos por el momento. No obstante, podemos hacernos una idea de cuáles pueden ser si miramos al pasado y creemos que las personas y sus prioridades no cambian de la noche a la mañana.

Esta semana el Observatorio de los Servicios Urbanos (OSUR), un ente adscrito a la Asociación por la Excelencia de los Servicios Públicos, plataforma presidida por Ramón Tamames, ha publicado un informe donde se analizan las cuentas municipales de 21 municipios entre 2010 y 2018. Y nuestra ciudad está entre ellas.

En la nota de prensa que resume las conclusiones obtenidas en nuestra ciudad, se explica que “los principales gastos presupuestarios del Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat son actualmente bienestar comunitario –que engloba alcantarillado, abastecimiento de agua potable, recogida, gestión y tratamiento de residuos, limpieza viaria, cementerios y servicios funerarios, alumbrado público y protección al medio ambiente- (132,11 euros/habitante); seguridad y orden público (90,81 euros/habitante), instalaciones deportivas (69,50 euros/habitante) y educación (47,63 euros habitante en 2018). Al mismo tiempo se afirma que el Gobierno socialista “destina más presupuesto municipal a instalaciones deportivas que al conjunto de educación, vivienda y medio ambiente”.

¿Qué opina el lector o lectora sobre esto?

Desde la Estrella sólo podemos decir que hemos pedido tanto los presupuestos municipales como el informe de OSUR y que, si los conseguimos, estaremos encantados de contar con expertos en economía y finanzas para analizar la documentación y ofrecérsela a los hospitalenses de manera clara y transparente (interesados: enviar correo a redac.estrellalh@gmail.com). Que es lo que se merecen. Lo que nos merecemos, porque es nuestro dinero.

 

Cómo abordar las prioridades de un año en cinco meses: las elecciones del 26 de mayo

Supongamos que sabemos lo que queremos y tenemos los recursos para hacerlo. Si no desglosamos nuestro objetivo y lo agendamos en el calendario, lo más probable es que el sueño nunca se haga realidad.

El Gobierno municipal no cuenta con un año para ejecutar sus prioridades, sino cinco meses. Exactamente, hasta el 26 de mayo, que es cuando se celebrarán las elecciones municipales. ¿Cuáles serán sus prioridades para ese periodo? ¿Asumirá compromisos que hipotecarán el futuro de la ciudad, más allá de la cita electoral? ¿Seguirá adelante con proyectos que cuentan con fuerte oposición vecinal o preferirá centrarse en lo que genera consenso para ganar el mayor número de votos posible?

A falta de explicaciones, nuestro deber como ciudadanos es observar qué se dice y, sobre todo, qué se hace y no se hace, para poder afrontar nuestro derecho y deber de votar con la mayor información posible, que no propaganda.

Veremos también en qué quedan algunas de las reivindicaciones de los movimientos vecinales más numerosos y activos de la ciudad, quienes probablemente también aprovecharán la coyuntura para arrancar compromisos concretos a las fuerzas gubernamentales y de la oposición. He aquí algunos de los más sonados, al menos últimamente:

 

Otros movimientos podrían emerger con fuerza, como la plataforma Stop masificación L’Hospitalet Cosme Toda, una entidad formada por un centenar de vecinos que desean que el Ayuntamiento se replantee el proyecto de construcción de unas 900 viviendas en edificios de 13 pisos de altura en el entorno de la antigua Cosme Toda. A cambio, proponen que la fábrica que se ha conservado “tenga un papel principal, rodeado de espacios abiertos. Y los edificios que se construyan sean la mitad en números (unas 400 viviendas en vez de las casi 900 que hay proyectadas) y que en ningún caso sean más altas que la media de las que ya hay en la zona (6-7 plantas). Y donde como mínimo el 40% sean de promoción de protección oficial, pero real”, ha explicado Daniel Rueda, vecino y miembro de la plataforma, a la Estrella de L’Hospitalet.

 

Cuando tu prioridad se convierte en el sentido de tu vida: Shootball

Hemos mencionado algunos ejemplos de vecinos y vecinas que, además de sus prioridades personales y laborales, dedican parte de su tiempo libre a otras actividades que consideran que también redundan en beneficio del resto. ¿Y el resto? Nuestro lugar en el espacio público puede ser incluso más difícil de determinar que nuestra vocación personal o profesional. Los hombres del siglo XXI seguimos siendo hijos del individualismo.

A veces vivimos de manera inconsciente, como dormidos, hasta que un golpe nos abre los ojos.

Esto es lo que le podría haber pasado a Manuel Barbero, uno de los protagonistas del documental Shootball que se ha presentado este viernes en el Auditori Barradas –que, por cierto, ha comprado el Ayuntamiento, por un valor de 1.849.250 euros, según L’HDigital–, gracias a la iniciativa del AMPA de la escuela Ernest LLuch, acompañada por la Xarxa Groga y la entidad educativa Itaca.

En el canal de Youtube de Forest Film Studio, la productora que ha realizado el audiovisual, se indica lo siguiente: “Manuel Barbero, padre de una víctima de abuso sexual, y Joaquín Benítez, el pederasta que abusó de su hijo y de veinte niños más, son los personajes principales de este documental. El director de la película aborda las figuras clave de esta historia con un trabajo de investigación periodística. Por primera vez, un pederasta habla y confiesa a cara descubierta en un documental”.

Hasta aquí, las palabras. Ahora, el vídeo del tráiler. Menos de un minuto y medio para ponernos en situación.

Imposible ponerse en la piel de los adolescentes que tienen el coraje de explicar delante de una cámara cómo el profesor “más guay” del colegio Maristas Sants-Les Corts, Joaquín Benítez, les llamaba a su despacho para después abusar sexualmente de ellos.

Imposible experimentar la impotencia de un padre, Manuel Barbero, que descubre cómo el sistema policial, judicial y político mira para otro lado cuando pide ayuda para que se juzgue a un profesor que ha confesado públicamente que abusó de su hijo.

Imposible explicar los argumentos del profesor confeso para restar importancia a su acción: sufrió abusos de pequeño, tenía un comportamiento distorsionado transitorio, actuaba como pederasta pero no lo era, no disfrutaba, siempre preguntaba antes de…

Imposible no conmoverse y removerse por dentro, como el periodista que ha dirigido el documental, Fèlix Colomer, quien a veces no sabía si hacía bien dándole tanto protagonismo al pederasta, quien a veces dudaba de si no le estaba siguiendo el juego al verdugo y restando dignidad a las víctimas…

Manuel Barbero (centro) ha creado la asociación Mans Petites, que se encuentra en la calle Castelao nº 127 de L’Hospitalet / Estrella LH

Apreciado lector o lectora, nada de lo que yo te explique vale tanto como ver el documental en primera persona y sacar tus propias conclusiones.

Yo sólo puedo decir, a duras penas, que Manuel Barbero nos muestra la cara más luminosa de la condición humana. En medio de los excrementos –una infancia muy difícil, con una violación incluida-, pueden nacer flores muy bellas: el amor de un padre hacia su hijo y la voluntad de que lo ocurrido no vuelva a sucederle a nadie más.

El director y guionista, Fèlix Colomer, también nos muestra la faceta más amable del periodismo. Porque se pone del lado de las víctimas sin renunciar a su deber de escuchar a todas las partes posibles, incluido el pederasta. Porque comparte sus dudas, sus dilemas morales, con los espectadores.

¿Y qué decir de Benítez? No es un santo, pero tampoco es un demonio. Es un espejo donde mirarnos: nuestra inconsciencia, nuestras excusas para autojustificar nuestro comportamiento, nuestra superficialidad y falta de empatía…

¿Y qué pasa con nuestro sistema, nuestro Estado de Derecho, nuestra democracia? Otro espejo que refleja nuestra indiferencia ante el sufrimiento ajeno, nuestro miedo a perder poder e influencia, nuestro frío cálculo de intereses revestido de palabras bellas pero huecas, nuestra hipocresía cuando nos exponemos delante de la cámara, de la mirada pública…

 

Esta semana concluye con el enfrentamiento entre personas que asistían a la paellada convocada por el partido VOX en el Campo Municipal de Fútbol del Gornal y personas que acudieron para manifestar su rechazo a las ideas del partido citado. La alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, ha asegurado vía Twitter que el acto no contaba con permiso municipal, por lo que la Guàrdia Urbana ha acudido para “levantar acta para poder sancionar a la organización”. También han acudido los Mossos d’Esquadra, que han impedido que se pasara de las palabras a la sangre.

Otro vídeo para contemplar.

 

 

Tampoco tengo palabras. Se las pido prestadas a Manuel Barbero, el padre que estuvo a punto de matar al profesor que ha destrozado parte de la vida de su hijo Toni, si no fuera porque en un momento de lucidez descubrió que la violencia no era la solución y emprendió el camino a casa. En su libro Un silencio a gritos afirma lo siguiente:

“Hay que humanizar el mal para poder entenderlo y a la vez combatirlo. La comprensión no es neutra ni es un objetivo final, sino un paso intermedio para acabar cambiando la realidad. El mal se tiene que combatir y se tiene que vencer”.

Mientras nos llamemos “fascistas” y “terroristas hidrófobos”, seremos incapaz de convivir juntos. Y eso es la democracia, ¿no? La capacidad de convivir con gente que opina diferente a nosotros y convencerla para que cambie de opinión. La alternativa se llama dictadura, genocidio o exterminio.

Lo que hacemos y dejamos de hacer nos define. Feliz 2019.

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